Aunque hay mucho de folclore
popular que gira en torno al personaje de Jack el Destripador, principal alias
de uno de los asesinos en serie más famosos de la historia, no se trata sólo de
una leyenda ya que logró sembrar el pánico las calles de Londres en 1888. Con
una macabra predilección por las prostitutas de los barrios pobres a las que
estrangulaba, degollaba y destripaba sin ningún tipo de miramiento, fue el 9 de
noviembre de ese año cuando perpetró la brutal carnicería que acabaría con Mary
Jane Kelly, última víctima oficial de Jack.
Y ese es el punto de partida de Ripper Street, serie coproducida por BBC
y BBC América y que nos adentra en el
Londres de finales del siglo XIX cuando las calles del distrito de Whitechapel
se recuperaban de los asesinatos cometidos por el aterrador asesino. Sin
embargo, con el cese de los crímenes del Destripador, la policía no cesa en su
empeño de acabar con todo tipo de delincuentes que quieren alcanzar la misma
notoriedad que Jack.
En este sentido, será el
inspector Edmund Reid (Matthew Macfadyen) quien intente evitar que nuevos
maleantes logren perpetrar sus fechorías y mantener a salvo las calles de su
distrito. Le acompañan Bennet Drake (Jerome Flynn), ex sargento de la Guardia
de su Majestad, y Homer Jackson (Adam Rothenberg), cirujano americano que será
el encargado de realizar las autopsias de las víctimas. Aunque se trata de tres
hombres muy distintos entre sí, todos tienen en común el secretismo de sus
vidas pasadas, que se nos irá desvelando con cuentagotas a lo largo de los
episodios. Y esa es una de las virtudes del drama, donde cada personaje está
claramente definido, sin que logremos conocerlos del todo, pero que consiguen la
empatía del espectador.
Ripper Street se basa en un guión sólido, donde sus continuos e
inesperados giros consiguen estructurar un relato coherente y muy atractivo,
que logra mantenernos expectantes durante sus casi sesenta minutos de duración.
De nuevo, la ambientación de la que hacen gala las ficciones de la BBC se hace
patente en el realismo de las calles, donde el espectador puede apreciar la inmundicia
de éstas como si estuviese allí mismo. Además, se realiza una magnífica
disección del modo de vida de la época, donde el libertinaje y la corrupción de
algunos miembros de la sociedad chocan con la pulcritud y decencia de otros.
El reparto, formado por algunas
caras conocidas de la pequeña pantalla como Matthew Macfadyen (Los Pilares de la Tierra), Jerome Flynn
(Juego de Tronos) y Adam Rothenberg (Todos mis novios) y acompañados por el
dúo femenino, MyAnna Buring (Crepúsculo:
Amanecer) y Charlene McKenna (Raw),
es una pieza clave que suma interés a la historia y ayuda a conseguir una verosimilitud
que es agradecida por los amantes de los buenos drama de época.
Si sumamos todos estos alicientes
y los casi siete millones de seguidores que tiene de media en cada emisión, era
de esperar que la BBC decidiera renovarla por una segunda temporada, que será
emitida en 2014. Contará de nuevo con ocho episodios, en los cuales Reid y
compañía continuarán resolviendo todo tipo de interesantes casos como hasta ahora.



A mi me gusta mucho. Estoy incluso sorprendida, no soy yo de ver este tipo de historias... Pero los protagonistas me gustan, el guión es más que decente y tengo muchísima curiosidad por saber más de su pasado y futuro cercano. Es una alegría que vaya a tener segunda temporada.
ResponderEliminarEs cierto que llegaba casi convencida porque casi todo lo que hace Matthew Macfadyen me convence. No es un actor que vea mucho, pero me parece muy muy bueno. Me gusta cómo lo hace y me creo siempre sus personajes. Este, por descontado.